Mate y Termo Stanley: ¿Valen su elevado precio?

El crecimiento del mate como bebida en Chile ha posicionado una interesante industria de accesorios, como los mismos «Calabazos» hasta Termos de alta calidad con acero inoxidable.

En ese mercado de alta gama, la marca estadounidense Stanley se ha posicionado como el máximo lujo para los conocedores de la yerba mate.

¿Pero valen su alto precio ante otras opciones en el mercado?




(Este producto fue comprado por nosotros y no es una review pagada)

El mate tiene una historia bastante particular en nuestro país. Siempre arraigado en la zona sur de Chile (principalmente) rural, es en la zona de la Patagonia Chilena y en la Isla de Chiloé en donde culturalmente ha estado más presente, como parte de las tradiciones que se fueron compartiendo en el Cono Sur.

Pero su consumo y tradición era bastante limitado al norte de la Araucanía, en donde el café y principalmente el té, son parte clave del menú nacional.

Hasta buena parte de los 00’s, es que esta infusión se posiciona en el resto del país a través de distintos factores: la llegada de veraneantes argentinos y uruguayos a los balnearios de la zona central, como también la búsqueda de nuevos «superalimentos», en donde recordaron los beneficios diuréticos, de ponerte más alerta y de protección cardiovascular que da esta planta sudamericana.

Hoy Chile es el tercer importador de Yerba Mate en el mundo, abriéndose a marcas fuera de las clásicas argentinas, a otras provenientes de Uruguay y Brasil.

Del Sifón plástico a metales de alta calidad

Si bien estamos lejos de las costumbres rioplatenses de llevar el termo, bombilla y calabozo en todos lados para disfrutar de unos amargos, existe una evolución en su consumo por parte del público nacional.

Se pasó del mate «automático» que no necesitaba cebarse para consumirse, pero el sistema de sifón plástico era bastante contaminante y el producto tendía a romperse o a mancharse con facilidad, por lo había que buscar algo que estuviera a medio camino entre el clásico mate de loza y el nuevo sifón plástico.



Es ahí en donde marcas como Doite, Brando y otras internacionales como Stanley vieron un espacio en el mercado para ofrecer mates y termos con estilo, en donde pudieron mezclar el diseño con materiales de alta calidad como el acero inoxidable, algo a medio camino entre lo outdoor y lo hogareño.

En el caso de la marca estadounidense Stanley que pese a existir desde 1913 y ha desarrollado desde loncheras hasta contenedores de comida, vio en el cono sur y particularmente en la Argentina una opción de posicionarse en el territorio.

El mate classic fue diseñado por la marca nortemericana exclusivamente para su venta en Chile, Brasil,Paraguay, Uruguay y Argentina. Es en esta ultima nación en dónde trabajaron durante tres años para adaptar los termos y sus mugs para contener la yerba y el agua a temperatura, de una forma fácil de servir y de sostener.



¿Vale la pena el mate Stanley?

La combinación más conveniente es la que trae el termo y el mate clásico, la que puede encontrarse en tiendas outdoor y en e-commerce, por un valor que fluctúa entre los $45.000 y los $50.000, lo que lo pone arriba de otras opciones de marcas nacionales, pero aquí la empresa estadounidense está apuntando a un mercado que valora el diseño y los materiales.

Pese a que se ofrece como «1 litro», el producto tiene una capacidad real de 946 ml en el termo y de 236 ml en el mate, ambos con una construcción bastante firme, mezclando acero inoxidable pulido en su interior, lo que hace que el manchado sea mínimo y no mantenga olores o sabores luego del lavado (aunque sea recomienda cada cierto tiempo limpiar los residuos de deja la potabilización del agua).

El producto es armado en China y solo su tapa/servidor es plástica, la que tiene un ingenioso sistema en donde sin necesidad de un anillo de goma o silicona puede cerrar el contenedor del termo y servir el agua a través de unos canales que solo se activan cuando el termo se inclina. Esta botella clásica no tiene un asa, pero su textura exterior es bastante buena por lo que no se resbala y permite operar el termo con una sola mano sin mucho problema.

La tapa es de acero con plástico y en su interior, mucha más liviana que el resto del mate y un poco más débil. Si hay una pieza que hay que cuidar bastante y que pudiera tener algún tipo de abolladura es esta.

El mate en si es bastante sólido y tien una buena base de apoyo, su boca es ancha para poder tomarla con una mano y tiene el suficiente aislamiento como para no transferir la temperatura a nuestra mano, sino que dejarla en el interior.

Acerca de la temperatura, la compañía indica que puede aguantar hasta 30 minutos con líquidos calientes y hasta tres horas con fríos en el mate, mientras que en la botella se ofrece hasta 28 horas con líquidos calientes y 34 horas con fríos.

El pack no ofrece bombillas, al contrario de otras ofertas de marcas de la competencia, que ofrecen packs completos con estos aditamentos. A lo mejor no quisieron meterse en esa larga discusión de cuál es mejor (claramente la plana, aunque otros prefieren la tipo colmena).

Si lo comparamos con otras opciones en el mercado como por ejemplo los Mates Chucao de Doite, estos son de similares dimensiones y por un poco más de $22.000 obtienes dos calabazos con bombilla, también de acero inoxidable y bastante sólidos.

Pese a su precio, este pack del termo y mate básico valen la pena si consideramos lo sólido de sus materiales y su diseño a medio camino entre lo outdoor y lo hogareño.

En este caso, el hype y el nombre de los termos Stanley está bien ganado y no es solo una moda por la marca.


Autor: Jorge Inzulza

Periodista, mente inquieta

Opina con nosotros.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.