«Borat: Subsequent Movie»: El comunicador más grande de Kazajistán deja el shock por un relato más coherente

La cinta estrenada en Amazon Prime Video es muy distinta de la propuesta de 14 años atrás, ofreciendo un relato más conexo, que actualiza el personaje y cambia el humor del shock por el shock por algo más sustancial.

(Contiene algunos elementos argumentales)

«Borat Subsequent Movie» es una cinta que se siente un poco más guerrilla por la forma en la que fue estrenada, sin mucha promoción salvo en las semanas anteriores a su estreno, fue filmada casi en su totalidad durante el último año, mezclando el formato más clásico de Sasha Baron Cohen de generar la sorpresa de los entrevistados, con sketches que le dan un cierto hilo conductor a la historia.

El comediante británico había abandonado en cierta parte este trabajo que lo había hecho famoso en «Da Ali G Show», en donde estrenó a este periodista del Asia central, el que generaba un contraste entre un país brutalmente atrasado con el «primer mundo», desde ahí exponía a distintas figuras públicas y privadas y los llevaba a escenarios cómicos con una buena dosis de vergüenza ajena.

Tras «Brüno», Cohen siguió en comedias más tradicionales desde olvidables, como «The Dictador», hasta joyas escondidas como «The Brothers Grimsby». Además logró papeles en cintas más dramáticas como «Les Misereables» e incluso en series 100% alejadas de la comedia como «The Spy», pero tras el éxito de «Who is America», en donde vuelve al género de entrevistas con interlocutores más caricaturescos, vio que había un interés en el formato y resucitó a Borat.

Very nice

¿Cómo se actualiza a un personaje como Borat? La deconstrucción del personaje en esta cinta es clave y crea un tejido argumental suficientemente sólido para una película que en su momento enlazó una entrevista o momento ridículo tras otro.

Borat Sagdiyev, pasó los último 14 años en un gulag luego que su intento por «enriquecer culturalmente» a Kazajistán, terminarán por dejar en ridículo al país, algo que paso en la vida real, en donde la nación rechazó la caricatura creada por Cohen, aunque ahora han cambiado de opinión.

Hoy Borat tiene una nueva misión, llevar un regalo al Vicepresidente de Estados Unidos Mike Pence, a «Jonny the Monkey», la celebridad número 1 del país, ídolo de los niños y protagonista de «cientos de pornos», esta es una movida para que el país de Asia central esté dentro de la lista de países fuertes, seguido de un sutil montaje del Presidente Estadounidense con los líderes mundiales menos democráticos que existen en la actividad.

Borat vuelve a su villa luego de esta nueva oportunidad, pero ya nadie lo respeta, salvo su hija Tutar, quien está en una leñera por ser «la mujer soltera más vieja del país» con 15 años. Su sueño es ser como Melania Trump, una historia que conoce a través de una versión perturbadora del cuento Disney de las princesas y su príncipe azul, esta vez entre la ex modelo y Donald Trump.

Tutar se esconde en la caja que llevaba a Jonny The Monkey y ahora Borat deberá entregar como regalo a su hija primero a Mike Pence y luego Rudolph Giulani, desde ahí se abre la historia que hace que esta cinta tenga mucha más piernas: la redención de Borat a través de su hija y el descubrimiento de ambos de que todo lo que conocían era mentira.

Una nueva estrella

En este cambio de foco, el papel de Tutar es protagonizado por la actriz y modelo búlgara Maria Bakalova, la que no solo entiende y ejecuta el humor que presenta Borat, sino que generan un excelente tándem en presentar historias aberrantes en pos de la comedia.

Desde hablar con un centro de familia cristiano que quieren «sacar el bebé que su padre le puso adentro de ella» (era parte de una decoración de un cupcake), hasta preguntarle a un cirujano plástico si le haría un «ataque sexual», en medio de una consulta, el timing de ambos es de los mejores momentos de la película.

Esto porque frente a la fama que tiene el personaje de Borat, es complejo que pueda generar el mismo efecto en el público estadounidense, lo que lleva a Baron Cohen a estrenar nuevos personajes. Eso frente a esta verdadera cebolla de lo que es real y no, en donde se busca generar una reacción por parte del público, pero finalmente tienen que firmar el release de sus escenas para formar parte del filme.

En esa lógica la cinta se mueve entre estos escenarios con nuevos blancos, expertos en sugar daddies, organizadores de alta sociedad del sur de Estados Unidos, grupos de supremacistas blancos y cercanos al Presidente Donald Trump.

En el Estados Unidos de Trump, el racismo accidental de Borat ya no genera el efecto que hace 14 años atrás, en donde se podían generar mezclar chistes de judios, con aseveraciones de zoofilia o de peleas étnicas entre países del Asia central, porque el país que encuentra Borat está mucho más dividido que antes, entonces la película aprovecha su rápida filmación para tocar la potente división del país, sumado al efecto de la pandemia.

Tras un quiebre entre Tutar y Borat, se abre un nuevo arco en el relato y de paso deja uno de los momento polémicos de la cinta con ramificaciones en la vida real, en donde la hija de Borat se transforma en una periodista de medios de extrema derecha, muy similar a una Tomi Lahren, y que logra mostrar en una comprometedora posición al ex alcalde de New York, Rudy Giulani.

Otro momento en donde Cohen y Bakalova crean un buen team de comedia, para transformar esta entrevista en un escándalo que sale desde el mundo del cine a la vida real.

El efecto Prime Video

El hecho de que la cinta se haya estrenado a través del sistema de streaming no es accidental. En medio de una pandemia y sin la opción de una sala de cine regular, permite ser más experimental con los temas que trata y con la forma de armar este cinta, la que fue hecha en tiempo récord, además de llegar a un mayor público.

El sitio también busca consolidarse con más producciones originales y en medio de esta época sanitaria ha mejorado la cantidad y calidad de los contenidos que tiene en parrilla, por lo que una comedia con suficiente buzo mediático también les ayuda a sumar un mayor público.

La realidad de las comedias en la actualidad es bastante distinta al escenario que tenían cuando se lanzó la primera Borat. En los últimos años, el cine ha sido dominado por el Blockbuster de acción, cintas de superhéroes y relatos de terror desechables que se arman con pocos recursos, pero que generan un margen de ganancia interesante.

Son los sitios de streaming en donde estos trabajos pueden llegar con menos riesgo y demuestran que se pueden hacer con menos recursos y en menos tiempo y van a tener un público asegurado, que quiere ver algo más liviano.

En un escenario sin pandemia, si esta cinta hubiese llegado a salas hubiera tenido un impacto mucho menor y se hubiera visto obligada a ser más similar a la primera para dejar tranquilo a los estudios y los Focus Group que tanto priman en el negocio creativo hoy.

Finalmente, estamos ante una cinta que tiene olor a guerrilla, por la forma como fue creada, con grabaciones tan nuevas como marzo de este año (la escena con Mike Pence fue grabada en marzo de este año), pero también puede tejer un relato familiar y como un personaje cómico puede dejar de lado la caricatura y decir algo más sobre el rol de las mujeres en la sociedad, la política y la división y la actualidad e incluso de la pandemia (los últimos minutos de la película son magistrales).

Absolutamente recomendada para estos meses de encierro y streaming.

Calificación

Puntuación: 7 de 10.

Autor: Jorge Inzulza

Periodista, mente inquieta

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