La apuesta por el 5G y la eterna deuda con la cobertura en todo Chile

El anuncio del Gobierno de Chile de invertir en la implementación de la Tecnología 5G abre una nueva oportunidad para solucionar el problema de cobertura que afecta sectores aislados del país y los pobres planes de cobertura digital que ofrecen las compañías de teléfono.

La apuesta nacional para integrar esta tecnología tendrá una inversión que se proyecta por cerca de $3000 mil millones de dólares en infraestructura para los próximos cinco años, revolucionando no solo la velocidad de conexiones de Internet, sino que también la posibilidad del llamado «Internet de las cosas» a una escala mayor, en donde se vaya más allá de ofrecer mejores velocidades móviles.

Pero la palabra aquí es cobertura. Si empezamos a revisar lo que ocurrió con la implementación de nuevas tecnologías, no hace mucho tiempo en gran parte del país recién se podía optar a velocidades que se movían entre el 3G y EDGE, haciendo que cualquier cosas más allá de un mensaje de texto fuese imposible de enviar.

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Conectarse al mundo en el siglo XXI

Hoy las principales compañías ofrecen a través de las 30 mil antenas celulares desplegadas en el país, una conexión 4G en el gran porcentaje de los centros urbanos, pero saliendo un poco del radio de cada comuna las cosas se vuelven más complejas.

En varios puntos del sur de Chile ni siquiera hay conexión telefónica regularmente. Lo que para personas que se trasladan por estos lugares es una pequeña molestia, para quienes viven ahí es básicamente estar fuera de la civilización y esto ha quedado más claro durante estos meses de pandemia en donde gran parte de la vida se ha movido al espacio digital.

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La zona costera de la provincia de Osorno, la cordillerana del Estuario del Reloncaví y gran parte de la Provincia de Palena hoy están completamente desconectadas, en una mezcla de una compleja geografía y el desinterés de las empresas en ofrecer sus servicios debido a la concentración de población. En eso, la mirada no puede ser que los avances tecnológicos, especialmente los que tienen detrás plata pública sean para unos pocos.

Para que nos ubiquemos en el tiempo, recién hace cuatro años llegó la telefonía a Villa Frei, un sector que no queda a más de 30 minutos de Coyhaique, capital de la Región de Aysén. Ahora si nos movemos un poco más atrás recién el 2008 llegó a la Patagonia Chilena el Internet vía Fibra Óptica a través de un cable submarino, recordando que la red no es algo etéreo que se mueve en las nubes, sino que una serie de cables que son vitales para ofrecer un nexo en el siglo XXI.

De las redes liberadas a la internet liberada

El apuntar a introducir el 5G en nuestro país también nos invita a revisar qué tipo de conexión estamos recibiendo como clientes, incluso en las grandes ciudades.

En un ejercicio simple, en Puerto Montt, no todas las compañías ofrecen un área de cobertura real con sus redes de Banda Ancha, mucho menos fibra óptica y se ofrece el uso de módems para  Internet Móviles los cuales tienen una cantidad de gigabytes limitados o bien con un costo plano, pero solo una cantidad de tráfico es de alta velocidad.

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Pero los verdaderos culpables son las compañías telefónicas que ofrecen redes sociales liberadas, pero solamente a las aplicaciones de Facebook. Esa red social, más Instagram y Whatsapp se han transformado en las páginas de inicio y fin de muchos chilenos, lo que los deja mucho más expuestos a las reglas del juego y filtraje de contenido en Chile, en donde una mentira bien posicionada, vale más que una verdad sin mayor engagement.

En términos simples, obliga a todos los espacios a estar presentes en estas redes, ya que el ingresar a un sitio web externo integra un costo para los usuarios de prepago o con planes limitados, en este universo que supera los 27 millones de celulares en el país (si, hay más teléfonos que gente).

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Esto limita algo tan democrático y fundamental como la libertad de expresión, pero también de expresión, en donde nos limita a cajas de resonancia o a compartir links de dudosa verocidad por Whatsapp «porque me lo envió un amigo».

Algunas consideraciones para tomar en cuenta con esta nueva tecnología 5G (que no esparce el Coronavirus ni controla los pensamientos) y que vendría a ofrecer mejores velocidades de conexión, pero también nuevos usos eduacionales, sociales y económicos para nuestro país.

 

 

Autor: Jorge Inzulza

Periodista, mente inquieta

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