Twitter prohibió los anuncios políticos pagados (y por qué eso es un triunfo)

El anuncio se realiza en medio de una semana compleja para Facebook, en donde Mark Zuckerberg debió comparecer ante el Congreso de USA por el descontrol en la difusión de propaganda política, en donde importa primero que se pague el aviso y no que sea verdad

Lo de Jack Dorsey, CEO de Twitter es una jugada clave en una semana en donde la plataforma ha sido fundamental para compartir contenido relacionado a las situaciones sociales en Chile, Hong Kong y Turquía.

La plataforma de microblogging se separa así de lo que ocurre en Facebook y su familia de apps, en donde el uso de publicidad pagada ha estado bajo el ojo de distintas entidades, por su rol determinante en elecciones parlamentarias presidenciales.

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Mentiras Pagadas

La publicidad de Facebook (y de muchas de las redes sociales) es bastante sencilla: se necesita generar un contenido los suficientemente atractivo y pagar montos que pueden ir desde 5000 pesos chilenos hasta a millones si así se desea.

Pero lo principal falencia de este sistema es que no hay una forma clara de conocer que lo que se publicita es real, además no solo se trata de candidatos o causas, sino que se pueden coordinar publicidades de distintas cuentas especialmente diseñadas para llegar a usuarios de forma personal, pero también a grupos de interés, en especial a grupos de compraventa, los que son amplios y transversales.

En el caso de Facebook, la publicidad se revisa y en horas está arriba. En el caso de Twitter, los avisos son menos frecuentes pero están presentes con las limitaciones de la plataforma de videos de 2 minutos, hasta 4 imágenes y 160 caracteres.

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Alcance orgánico

A lo que apunta el CEO de Twitter, que tiene su propio problema con los bots que difunden información falsa de forma automatizada, es que la propaganda política tenga que ganarse su espacio y su engagemente de forma orgánica y que no exista un botón  automático que te haga llegar de forma pagada a un gran grupo.

Esta situación muy presente en Facebook, solo se refiere a perfiles de candidatos o partidos, pero ya se deja de lado los masivos grupos existentes en donde existen verdaderas granjas de clicks en donde en medio de grupos sociales y de compraventas se comparte material de dudosa veracidad.

Twitter, en su lógica de salvaje oeste, tiene un punto a su favor al solo concentrar el contenido el timeline, por lo que puede contralar este espacio, pero su tarea principal tiene que ver con el gran porcentaje de cuentas falsas que manipulan de forma automática que es lo que vemos en nuestras redes sociales y que querámsolo o no, terminan afectando.

Lo anunciado por Twitter coloca la pelota en la cancha de las redes sociales manejadas por Facebook, por el manejo más relajado de sus sistemas de publicación que generar una realidad paralela en donde el mensaje que más se ve corresponde a quien paga más (legal o ilegalmente) y deja a la comunidad con la responsabilidad de chequear y filtrar el contenido que lee.

El triunfo pasa porque ahora los partidos políticos y movimientos sociales estarán más mirados de cuanto contenido puedan pasar de forma no orgánica y deban volver a hacer trabajo de campo, encontrarse con la comunidad y escuchar sus demandas. Ya no basta con subir una foto o un pequeño video apelando al miedo y al medio al otro.

Son pequeños para volver a vernos a la cara, incluso a través de las redes.

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