Viejos Medios: El impacto de las revistas de Anime y Manga en Español

Con la llegada de Evangelion a Netflix aprovechamos de recordar una de las formas más claves de conocer sobre Anime, Manga y Japón en general: Las revistas españolas.

El mercado de fines de los 90’s era bastante distinto y permitía la edición de revistas como Dokan (Ares Ediciones) y Neko (Cameleón ediciones), unas verdaderas ventanas a la cultura de sol naciente

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Entre los 90’s e inicios de los 00’s en Kioskos nacionales e incluso en alguna comiquería con contactos, era posible encontrar números de revistas dedicadas a Anime y Manga. Estos medios eran principalmente editados en España y en medio de un Internet a 56K importaba poco que no fueron los números más nuevos.

En cada número se incluían reseñas, posters, un par de hojas a color y en casos como Dokan (y luego Shirase y Minami) CDs con distintos tipo de contenido, desde libros de arte, Roms de Juegos, MP3 y Pequeños Videos de las series del momento.

¿Cómo llegaban a Chile?

El mundo editorial de los 90’s era muy distinto al actual, en donde las revistas mueren cada mes, por la alta presencia e inmediatez digital. Esto es bastante claro para publicaciones que pueden considerarse de nicho como lo ligado al anime y los videojuegos

Los principales canales de distribución a kioskos en chile de estas revistas era a través de la Distribuidora Alfa, que compraba principalmente números antiguos desde España o Argentina, principalmente de Dokan y Neko, pero también de videojuegos como Hobby Consolas y SuperJuegos.

Alfa quebró a mediados de los 00’s debido al gran avance de los contenidos de Internet y quedándose por mucho tiempo con la distibución de revistas que integraban algún componente físico como DVDS, autos de colección, estampillas o etc. La cultura del Kiosko empezó a cambiar y la compra de estos coleccionables se trasladó a tiendas especializadas y salvo los medios nacionales, hoy la llegada de estas revistas prácticamente desapareció.

Mención especial a distribuidoras como Molino, Huesca y Pricolo que traían material español como estas revistas antes mencionadas a distribuidores de la Región de Aysén y Magallanes, quienes no siempre contaban con productos en el mercado chileno. Pensemos que hasta este año, los «diarios de Santiago» llegan a estas zonas extremas recién después del mediodía.

Mucho contenido al borde de la quiebra

La historia de trabajo de estas publicaciones de Anime en Manga estaban siempre entre el límite entre lo profesional y lo amateur, entre la consolidación y el abismo.

Con la perspectiva del tiempo su diseño era bastante rudimentario, las ilustraciones se conseguían escanenado libros de arte y material promocional conseguidos en Estados Unidos y Japón. El financiamiento se generaba entre las publicidades que podían colocar algunas editoriales grandes que trabajan con localizaciones de manga como Norma o Zeta, pero el grueso del dinero lo colocaban las tiendas de Anime y Manga, que se dedicaban a la venta e importación de material, por lo que la edición de revistas con CD por un valor de 5 Euros (cerca de 3900 pesos chilenos ajustados a la inflación actual son una verdadera locura.

No tenían publicidades a doble página de Sony, Microsoft o Sega, como sus pares de los videojuegos SuperJuegos (que cerró en Noviembre del 2006) y Hobby Consolas, fundada en 1991 y que sigue editándose hasta el día de hoy, un verdadero Highlander del mundo impreso.

Mientras Dokan se centraba principalmente en el mercado del manga y las películas de anime que habían sido dobladas para el mercado ibérico, en Dokan y similares como Shirase y Minami, se ampliaba el espacio para cultura japonesa, con segmentos sobre cultura, idioma, tradiciones y que bandas estaban sonando en ese momento.

La importancia de los CDs

Pese a que hoy Chile tiene un Internet bastante aceptable dentro del continentel, la situación a fines del siglo XX eran muy distintos, por lo que encontrar información sobre alguna serie era bastante complejo, más todavía poder obtener imágenes de calidad o MP3 en plazos menores a un par de horas de descarga.

En 650 megas cada revista contenía páginas webs completas, galerías de arte, clips de video y algunos programas que fueron el estándar durante mucho tiempo. El primer contacto con Winamp, Quicktime, Realmedia y Winrar fueron a través de estos Cds, en una era en donde descargar un programa era un gran compromiso de timpo y recursos al cobrarse por minutos de navegación.

Punto aparte la integración de AMV o Anime Music Video, los que mezclaban escenas de anime con canciones de todos los estilos, un Youtube antes del Youtube.

El fin

El 2005 fue el fin de muchas de estas publicaciones, con una presencia bastante extendida, Dokan alcanzó a lanzar 76 números (sin contar especiales), mientras que Neko sobre 50, todos por razones económicas, como el gran parte de las revistas en gran parte del mundo.

Estas revistas fueron una parte importante de conocimiento de este fandom, antes de los ciclos de ánime masivos, antes de los torrents, antes de los grupos de discord, una época hecha con información levantada a pulso.

 

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