Reseña: Captain Marvel es una película adecuada pero rodeada de una polémica artificial

La cinta número 21 del Universo Marvel brilla más por sus relaciones humanas que por su espectacularidad, pero su calidad como filme se empaña por una polémica similar a la del reboot de Ghostbusters.

Captain Marvel ha tenido un resurgimiento durante los últimos años gracias a un giro de un personaje que ha tenido varias identidades y una batalla legal de por medio por el uso del nombre.

Pese al Marketing actual, el personaje nunca fue tan relevante e incluso estuvo años en coma tras la absorción de sus poderes por parte de Rogue.

La versión que interpreta Brie Larson es similar a las últimas sagas. Con un Captain Marvel más seria y empoderada.

En un universo sin mutantes, Carol Danvers pasa a ser la figura femenina más potente e importante, lo que la cinta presenta pero no resuelve del todo.

I love the 90’s

Captain Marvel se desarrolla en los 90’s mayormente con el regreso de Danvers a la Tierra, tras ser parte de un grupo de elite de guerreros Kree en la batalla contra los Skrulls en la

dominación de la galaxia.
Frente a este escenario fantástico, el dúo de Directores de Anna Boden y Ryan Fleck apuesta por hacer una película más centrada en las relaciones humanas en vez de extendidas secuencias de acción. Ellos están detrás del éxito indie “It’s Kind of a Funny Story”, por lo que su trabajo de relaciones humanas es su fuerte.

Si hay algo por lo que ver esta película es por las interacciones de Brie Larson y Samuel L Jackson. Este último más joven, más idealista y menos golpeado, es uno de los focos de atención junto a Lashana Lynch, que encarna a Maria Rambeau, la mejor amiga en la Fuerza Aérea de Carol Danvers.

Caso contrario a los más experimentados como Ben Mendelson, que encarna a Talos, el líder de los Skrull, con una interpretación a nivel de un capítulo regular de Buffy. Jude Law como Yonn Rogg sobreactúa durante un par de horas y Annette Benning como la Dra Lawson se ve lejana y desinteresada.

La década de los 90’s tiene una serie de guiños culturales y en la banda sonora, pero amarra la narración y prohibe sumar a los héroes y villanos más conocidos. Algo común en las precuelas, pero que Rogue One solucionó, pero aquí no estamos ante ese nivel de relato claramente.

Poleras de Nine Inche Nails, Gameboys, Blockbusters y Guns n’ Roses. La referencia es estética y no explica como los ciudadanos no se sorprende sobre la existencia de Superheroes y lo toma con una tranquilidad post Avengers. Paradojas temporales es el nombre del juego.

Polémicas infladas.

Captain Marvel no es una cinta particularmente feminista, no de una forma radical por lo menos.Hay referencia a la infancia de Carol y como debió luchar contra los estereotipos cuando niña y en su entrenamiento militar. También esta su relación con María Rambeau, como su mejor amiga y compañera de aventuras. Pero nada que provoque el nivel de reacción de hombres con olor a agua de vienesas y Axe, que reventaron la cinta en Rotten Tomatoes y otro sitio.
Cayeron en el Marketing de Marvel y algunas entrevistas de Brie Larson, en donde hicieron parecer que este Blockbuster era poco menos que un simposio de género. No lo es.

Captain Marvel en un tubo de vacío es una película correcta, muy similar a cintas de origen de Superheroes más cercana a Thor y Iron Man que Black Panther. Su universo y las reglas de sus poderes se sienten vacíos y faltos de vulnerabilidad. A ratos es una cinta de Superman y el Kriptoniano no ha sido interesante en 20 años.

Más allá del Marketing, Captain Marvel es un sólido 7/10, que cumple con introducir el personaje en la antesala de Avengers Endgame.

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