Milkshake Duck y la guerra de la leche entre Colún y Soprole

Lo que comenzó como una discusión clara y con argumentos serios sobre las prácticas de la industria láctea en Chile, se transformó en caldo de cultivo para un grupo de “patriotas”. ¿Ya no se puede confiar en nada en internet?

Si revisamos redes sociales durante los últimos días, podremos ver que hay un gran porcentaje de publicaciones apoyando a la empresa Colún, por su sistema de cooperativa y por no reconstituir la leche, en contra de empresas con espaldas más anchas económicamente como Soprole.

Luego el argumento se transformó en “hay que defender a Colún porque es chilena? ¿que pasó?

El Desconcierto realizó durante la semana una nota, sobre los orígenes de la campaña de estos “Patriotas”, que no merecen ser nombrados nuevamente y como vieron en una discusión sobre la industria láctea, un terreno fértil para compartir odiosidades y atacar a quienes atacan “la identidad chilena”.

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Lamentamos informarmarles que el pato es racista

El término Milkshake Duck, se generó a través de la cuenta de Twitter Pixelated Boat, en algo que partió como un chiste.

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Todo el internet ama al “Pato de las malteadas”, un adorable pato que bebe malteadas.

*5 segundos después*

Lamentamos informarle que el pato es racista

Esto aplica perfectamente ya que es una situación que se planteaba como positiva, pero luego se ve afectada por motivos ocultos y terribles.

Estaba lista la discusión sobre como trabaja la industria alimentaria, como afecta a sus comunidades, como es el trato animal y que tipo de productos se está consumiendo, pero finamente terminó primando el chauvinismo y la xenofobia.

La tarea de la comunidad

La era donde las redes sociales están cada día más presentes le coloca otro trabajo extra a la comunidad

¿Esta campaña que compartí fue creada por neonazis?

Lamentablemente las técnicas de infiltrar temas en agenda como lo hizo en su momento la alt-right están ampliamente estudiadas e incluso están llegando a temas de comunicación establecidos, integrando elementos xenófobos, contra la diversidad sexual, contra mejores condiciones laborales en informaciones que no están completamente relacionadas.

Hoy la comunidad en su afan de defender e involucrarse en causas que considera correctas, terminando prestando apoyo y visibilidad (el oro del siglo XXI) a grupos que no la merecen.

Finalmente Colún tiene una oportunidad única de salir al paso de este apoyo “poco tradicional” y de relevar su rol en la zona sur, en una cooperativa que supera los 20.000 miembros recordando que la discusión de fondo es sobre la calidad y la ideoneidad de los productos y no sobre si en una publicidad se ocupan familias migrantes alemanas o haitianas.