Aquí se deconstruye: Cómo trabaja el Círculo de Deconstrucción Puerto Montt

Comenzaron a reunirse desde junio de este año bajo la figura del “Círculo de Deconstrucción Puerto Montt”. Su estructura es mayormente horizontal y plantean temas que no siempre los hombres quieren hablar: La violencia y los privilegios. Conversamos con Hardy Mancilla sobre el trabajo que han realizado a la fecha

¿Cuál fue el origen de esta agrupación?

El origen radica en que distintos compañeros nos fuimos encontrando en actividades que realizaban compañeras feministas y no siempre encontrábamos un espacio de varones. Sabemos que el movimiento es de ellas, pero a nosotros nos compete mucho en el fenómeno de la violencia hacia la mujer y tampoco había un espacio para la deconstrucción.

¿Cuáles han sido algunos de los temas de estas reuniones?

Generalmente colocamos algunas ideas centrales, para debatirlas. No consiste en realizar una exposición, sino que diálogo y que los que componen el círculo van generando conocimiento y posturas sobre temas específicos. Los que asisten tienen entre 30 a 40 años, tiene trabajo formal otros están estudiando.

Sin duda que hay comparaciones a trabajos similares que se han hecho en otras partes del país. ¿Cómo se ha ido cruzando el trabajo con organizaciones feministas? Porque hay fines en comun pero la forma de abordar los temas tiene sus diferencias.

En la primera reunión que tuvimos el 8 de junio, yo le solicité a las compañera de la Coordinadora No Más Violencia de Género de Puerto Montt, que nos acompañen, porque considero a título muy personal, que los hombres tenemos mucho que hacer con el tema de la violencia hacia la mujer.

Yo llevo tres años trabajando con esta temática y hay muy pocas instancias, en donde podamos realizar labores de esta índole y las acciones se realizan cuando la violencia ya sucedió, entonces la idea del círculo de deconstrucción es hacer un trabajo más paliativo, antes de que se llegue al escenario de violencia.

Tomando ese tema. En el Sur hay una cultura de violencia más arraigada. ¿Cómo se plantea como tema, cuando se naturaliza y no siempre se conversa?

Es complejo, porque los hombres desde la construcción misma de la masculinidad no estamos acostumbrados a comunicar, ni problematizar muchas cosas. De ahí nace el conflicto. Los que vienen al Círculo, es que personalmente han venido problematizando varias situaciones personalmente.

La idea central es sembrar el sentido de la duda y cuestionar que soy una persona que sigue ejerciendo violencia, no solo contra la pareja, sino contra todo lo que ataque la masculinidad tradicional

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(Hardy Mancilla)

La discusión profunda.

Si uno comprara con otras experiencias en otros puntos del país, hay una posibilidad de que la deconstrucción se va por lo más estético. Te hago un poco la caricatura de ponerse falda y de aprender a tejer. ¿Cómo se mantiene una discusión de fondo sobre los temas como la violencia?

La idea no es ponerle limitantes, es problematizar la masculinidad en la que estoy inserto y reamarla de la manera que les convenga. Siento que el objetivo último del círculo es la violencia. 

Hay muchos programas públicas en donde se trabaja la violencia con ellas, pero acá trabajamos la violencia en primera persona, lo que yo ejerzo. 

El deconstruirse tiene varios beneficios, como  conocer parte de mi personalidad que la sociedad limita. Yo tengo hijos, eso está limitado y sus roles también.  Hay que dejar de ejercer la violencia ante el otro y la mirada que tenemos dentro del círculo es que la deconstrucción, permite evitar la violencia, pero también tratar temas que en las masculinidades actuales no están muy arraigadas.

Una cosa es la violencia física y sin duda es tremendo tema ¿qué otros temas han salido en las reuniones?

Tienen que ver con lo que se conoce como los mecanismos de desresponsabilización de la violencia, porque hay cosas que están tan naturalizadas que como hombres no nos sentimos con la necesidad de renunciar a esos privilegios, ahí se genera un conflicto.

La violencia física es evidente, pero hay otras que están tan presentes que no da para plantear la duda de si yo las he estado ejerciendo. La violencia sexual, es compleja como hombre nos incomoda y nadie levanta la mano y la reconoce, porque no es solo el tomar una mujer y llevarla a un lugar oscuro, sino que está constantemente presente en las relaciones estables de pareja, cuando yo hostigo o fuerzo, colocar mala cara. 

Eso es violencia sexual y muy pocos hombres la van a reconocer.

En eso igual ayuda mucho el internet, en grupos de Whatsapp en donde se comparten materiales sexuales e incluso contenido privado ¿Cómo se plantea esa discusión sobre el efecto de las redes?

El ejemplo que das tu tiene que ver con que el hombre constantemente necesita validarse ante el grupo, especialmente en la sexualidad.

¿Cuántos hombres podemos armar un espacio de discusión sobre sexualidad sin terminar hablando del tamaño o tratando a las mujeres como objetos? Tiene que ver con los comentarios típicos del número de parejas o cuanto duras, porque el hombre no está construido para comunicar, entonces se valida con esto o aparentando. Reconocer ese fenómeno es complejo, porque signfica enfrentar todo lo que yo pensaba que era, que vengo construido socialmente de ese modo, el tema es que esa construcción tiene desmedro hacia la mujer y hacia mi mismo.

Para finalizar: Gran parte de las últimas  movilizaciones las han realizado mujeres tanto en Puerto Montt como en otros puntos del país. Clásicamente estos movimientos los lideraban hombres que hoy les gustaría mucho volver a la primera línea. ¿Cómo se conversa con los que quieren tomar ese protagonismo?

Eso se conversa mucho, en este caso los hombres estamos un poco en pañales en comparación a las mujeres. Dentro del Círculo hay voces que se preguntan si somos feministas, o si acompañamos. El fenómeno de hablar de nuevas masculinidades es algo nuevo, pero más que buscar un nombre se trata de repensar.

Claramente se nota cuando un hombre quiere figurar y estar en esa primera línea, pero inherentemente cuando pasa eso vuelve el deseo de estar por encima, entonces la masculinidad recién se está redefiniendo  y hay varias preguntas que hay que responder y trabajar, ahí las compañeras nos llevan décadas de ventaja. La idea del Círculo es repensar todo eso desde lo más simple a lo más complejo.

 

 

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