Página web nacional entrega datos claves para pelear contra el acoso online y “el porno de venganza”

Internet tiene su lado complejo y conocido. Una herramienta que nos une, hace más fácil llegar con mensajes de hostigamiento e incluso con la difusión de material privado. Las filtraciones o “porno de venganza” están lejos de ser accidentales y causan un  gran daño a las afectadas.

¿Cómo se puede enfrentar esta realidad? Conversamos con Paz Peña de Acoso Online sobre el esfuerzo que realizan para traer atención a estos hechos y como aconsejar a las víctimas

Cómo surge la idea de crear este sitio de gente que se ve afectada por la filtración de fotos privadas?

Las personas detrás de la pequeña colectiva que lleva adelante el proyecto “Acoso.Online” trabajamos en cosas relacionadas a temas de derechos humanos, tecnología y género, y siempre nos contactaban para pedir ayuda en estos temas. Pronto, nos dimos cuenta de que era necesario poner este material afuera, para el acceso de el mayor número de víctimas posibles. Así nos decidimos a diseñar el sitio www.acoso.online, primero solo con contenidos centrados en Chile. A la web le fue muy bien y nos ganamos un fondo para agregar a más países de la región. Así, por ejemplo, ahora las víctimas de Perú, Argentina, Brasil, Venezuela, Panamá y México, además de Chile, cuentan con información sobre su propio marco legal y judicial, entre otras orientaciones.

¿Hay algún rango de edad de afectadas? Que pasa con las menores?

En Chile no hay estudios específicos al respecto, pero la verdad es que nosotros nos hemos encontrado con más frecuencia casos de adolescentes y mujeres jóvenes. Efectivamente, los adolescentes menores de edad viven en una cultura donde su descubrimiento sexual muchas veces está mediatizado por las tecnologías, pero la cultura sigue siendo machista y la filtración de este material se sigue haciendo con fines de humillar a la mujer que se atreve a vivir su sexualidad libremente, por lo que este tipo de casos de difusión no consentida de imágenes y videos íntimos se vuelven más comunes. Esto, hay que aclarar, es distinto al grooming, que es un delito diferente, y que está mucho más cercano a la pornografía infantil pues interviene un mayor de edad en la ecuación.

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Algunos de los consejos presentes en la web de Acoso Online

¿Cómo se enfrentan a los foros, imageboards o cuentan que se dedican a recopilar y distribuir fotos privadas? 

Toda plataforma de internet tiene que cumplir con las leyes locales y deben ofrecer herramientas para denunciar casos de pornografía no consentida. Asimismo, y en prevención a no ser involucrados en delitos, las plataformas debieran ofrecer Términos de Servicio que regulen su comunidad no solo ante sus usuarios, sino también ante el resto de la comunidad, por lo que deberían ser claros en condenar este tipo de prácticas. Además, las plataformas deben también comprender -como muchas grandes plataformas lo están haciendo, incluidas los sitios web porno más populares- que este tipo de prácticas es parte de una reproducción de violencia de género y que deben prestar cada vez menos incentivos para su publicación.

Pero la apuesta de Acoso.Online es que socialmente debemos hacer un cambio cultural y en vez de juzgar a la víctima (algo tan común en la violencia de género), condenemos socialmente a los victimarios, los que hacen posible que esto ocurra. Y eso implica también que como sociedad dejemos de visitar esos sitios web, dejemos de compartir fotos que no sabemos si tienen el consentimiento de las personas, etc.

¿Qué consejo le darían a las mujeres que comparten fotos? ¿Es mejor evitar por la posibilidad de filtrarlas?

Cada mujer es libre de hacer con su cuerpo lo que quiera, y eso incluye tomarse o no fotos o videos. El prohibicionismo, como práctica educativa sexual, nunca ha dado resultados. Lo único que es clave en esto es dar información. Y eso incluye conocer que hay riesgos y que también hay formas más seguras de compartir ese material. Las mujeres, en ese sentido, debemos ser más activas y empoderarnos de la tecnología: si le dejamos todo a la otra persona, los riesgos de una filtración aumentan.

Personalmente, creo además que es injusto que -porque el castigo cultural y social es más fuerte a las mujeres- éstas deban dejar de sacarse fotos y nadie les diga nada a los victimarios que publican sin consentimiento el material. En este sentido, se parece un poco a ese argumento del “por qué sales con minifalda a la calle”. Por eso es importante información y abrir un diálogo en nuestras comunidades para al fin calificar por su nombre lo que es la pornografía no consentida: un tipo de violencia de género.

¿Dónde pueden conocer más sobre el trabajo de esta web?

En www.acoso.online , en twitter es @online_acoso. Van a encontrar información sobre cómo bajar ese material en las plataformas más importantes, qué marco legal las ampara, cómo se accede a la justicia con un caso como estos, además de consejos de seguridad digital y sobre cómo abrir un diálogo con la comunidad y empezar a provocar este cambio social donde la pornografía no consentida sea condenada por ser un tipo de violencia de género. Además, en Chile trabajamos con Fundación Datos Protegidos,  quienes están dispuestas a llevar ciertos casos estratégicos a la justicia.